Entradas clasificadas como ‘salsas’

Los ingredientes secretos para esta rectea son, al menos para mi, muy poco usuales en una salsa cremosa para pasta: canela y gengibre. Si, la primera vez que la preparé estaba un poco dudosa pero la verdad es que estos ingredientes le dan un sabor delicioso y original, tanto que ese año la preparamos con spaghetti para Navidad, aparte del pavo y algunas otras cosas. Anteriormente en vez de piñones habia utilizado almendras tostadas pero los piñones fueron también un complemento delicioso. En esta ocación la serví sobre raviolis comerciales frescos rellenos de espinacas y ricota, y estaban riquisimos. La idea de esta salsa la tome de un libro de cocina de mi hermana, y no estoy segura de como se llama, en fin despues le preguntare… Se puede omitir el queso crema o sustituir por ricotta.
Para dos personas:
1 cdita de aceite de olivo
1 ajo aplastado
12-14 raviolis frescos, o dependiendo del tamaño
½ taza de crema agria
½barra de queso crema a temperatura hambiete
½ taza de leche entera + o -
2 pizcas de canela
1 pizca de gengibre en polvo
sal y pimienta al gusto
3 cdas de piñones

Se cuecen los raviolis en abundante agua salada con un chorrito de aceite. Aparte se ponen los piñones en un sartén se vierten los piñones y se tuestan a fuego muy bajo sin perderlos de vista y moviendolos para que no se quemen durante aproximadamente 5 minutos o hasta que esten dorados. Para la salsa, en un sartén se calienta el acite y se frie el ajo brevemente, luego se agrega la crema, el queso crema y poco a poco la leche mezclando con un globo hasta lograr la consistencia deseada. Se agregan la canela y el gengibre, y se sazona con sal y pimienta al gusto. Se deja cocinar por un par de minutos, se retira del fuego y se retira el ajo. Se sirve la salsa sobre los raviolis y se adorna con los piñones tostados.

Categorías: pasta · salsas · vegetariano

Tenia un antojo desesperado de pollo con salsa teriyaki, así que preparé esta salsa por que tenía en mente una receta que tome de un episodio America’s Test Kitchens, no la tenía a la mano así que la hice de acuerdo a lo que pude recordar, como confieso que hago con mucha frecuencia. Mi memoria no funcionó del todo esta vez, pues la salsa resulto ser una nada tradicional versión de la famosa receta asi que supongo que cualquier japones se indignaría así como yo me indigno cuando leo recetas de comida “mexicana” completamente modificadas (la mayoria de las veces destrozadas). Aún así esta salsa merece un lugar en mi repertorio de recetas comunes pues es rapida y tiene un sabor parecido aún que notoriamente superior al de las versiones comerciales que he probado, aparte se prepara con ingredientes que siempre están en la alacena, pero mas que cualquier otra cosa, estaba deliciosa. La serví sobre pechugas de pollo empanizado (al parecer también muy poco tradicional) en una cama de arroz para sushi y no podia dejar de comerlo!
1/2 taza de salsa soya
1/2 taza de azucar
1/4 taza de vinagre de arroz
1 ajo triturado
1/2 cdita de gengibre rayado
1 cdita de maicena
1 cda de agua
En un sartén pequeño se juntan salsa soya, azucar, vinagre, ajo y gengibre y se calientan a fuego bajo durante unos 5 minutos. Se mezcla la maicena con el agua y se vierte en la salsa, se calienta durante 4 ó 5 minutos mas hasta que la salsa espece. Se pasa por un colador para retirar el ajo y el gengibre y se sirve. Se puede agregar una ½ cucharadita mas de maicena si se decea que quede una salsa mas espesa.

Nota: En la receta original, se omite el vinagre y la maicena se disuelve en 1½ cda de mirín o sake en vez de agua, y se sirve con muslos de pollo sin hueso y con piel horneados.

Categorías: arroz · pollo · salsas

Esta es la primera vez que lo preparo y lo único que tengo que decir es que nunca imaginé que el pesto supiera así. La diferencia de sabores entre el pesto preparado en casa y los enlatados es tan grande como la diferencia entre comerse una lata de verduras mixtas en su agua, y comer verduras recién cocidas en mantequilla. ¡Es verdad!
Dos tazas de albahca fresca (regular, hojas puntiagudas)
1 taza de parmigiano reggiano rallado
2/3 taza de aceite de olivo extra virgen
2/3 taza de nueces de castilla
2/3 taza de avellanas tostadas
3-4 ajos picados finamente
sal y pimienta al gusto
Categorías: pesto · salsas

El tomatillo, también conocido como tomate verde o simplemente tomate en el sur y centro de México (el tomate es conocido como jitomate) es un fruto precisamente de la familia de los tomates el cual es muy común en la cocina mexicana. Su delicioso sabor delicadamente ácido es el complemento perfecto para salsas verdes, rojas, cremosas… que se pueden utilizar para un sin fin de platillos típicos mexicanos, ya sea como parte principal del plato como en chilaquiles o enchiladas o para acompañar tacos, quesadillas, flautas… etc. Me encanta hacer esta salsa por que es facilísimo y rápido, aunque claro que si quisiera hacerla todavía mas deliciosa me tomaría el trabajo de preparar el puré de tomate, pero eso toma demasiado tiempo así que prefiero aprovechar de la conveniencia del puré de tomate listo y enlatado.
5 tomatillos medianos, lavados
1 cdita de aceite
2 chiles chipotle en adobo (o mas)
1cda del adobo de los chiles
1 ajo pelado y aplastado
1/2 lata de 8 oz. de puré de tomate
sal y/o consome al gusto
Ponga los tomatillos en un sarten hondo, cubra con agua fria y ponga a hervir a fuego medio. Cocine hasta que esten suaves, esto tomará de 10 a 15 minutos despues de que el agua haya comenzado a hervir, los tomatillos se pondran opacos y blandos. Aparte en un sartén caliente el aceite y agregue el ajo y los chiles, fria brevemente. Agregue el adobo de los chiles y el puré de tomate y caliente hasta que comience a hervir, retire del fuego y deje enfriar un momento. Transfiera todo a una licuadora, licue todo agregando agua poco a poco hasta lograr la consistencia deceada. Sazone al gusto y sirva.

Categorías: chile · mexicano · salsas

Este pico de gallo es es un riquísimo aperitivo veraniego que además de nutritivo es muy rápido y fácil de preparar…si no les importa enchilarse las manos por el resto del día.
2 tomates roma
1 chile habanero sin semillas
1/2 cebolla pequeña
1 limón
1/2 manojo de cilantro lavado
Picar todas las verduras finamente y colocarlas en un recipiente. Hechar el jugo del limón y sazonar con sal y un poquito de pimienta.
Categorías: chile · mexicano · salsas · tomates · vegetales