Esta es la primera vez que lo preparo y lo único que tengo que decir es que nunca imaginé que el pesto supiera así. La diferencia de sabores entre el pesto preparado en casa y los enlatados es tan grande como la diferencia entre comerse una lata de verduras mixtas en su agua, y comer verduras recién cocidas en mantequilla. ¡Es verdad!
Dos tazas de albahca fresca (regular, hojas puntiagudas)
1 taza de parmigiano reggiano rallado
2/3 taza de aceite de olivo extra virgen
2/3 taza de nueces de castilla
2/3 taza de avellanas tostadas
3-4 ajos picados finamente
sal y pimienta al gusto
Moler todos los ingredientes con una licuadora manual o con un procesador. Ajustar la consistencia de acuerdo al gusto. Los tozos medianos de avellanas o nueces dan sabor y consistencia.





