
El mole verde es de todos los moles mi favorito, sobre todo porque es el único que sé preparar. Aunque me he topado con algunas recetas de mole amarillo, mole almendrado, mole poblano, mole de olla, todas llevan ingredientes que nunca he visto antes. Para empezar la variedad de chiles secos intimida un poco. Aquí en El Paso, solo he visto chile mirasol (que es el que se usa para preparar el chile colorado) y chile de árbol. Al Este de la ciudad hay una tienda enorme de productos mexicanos en la que tal vez pueda encontrar todos esos ingredientes raros que me permitirian expander mis horizontes en cuanto a moles: chiles costeños, chiles mulatos, hoja santa, huesos con tuetano, etc. Pero mientras ese día llega, seré felíz comiendo este delicioso mole verde que además es fácil de preparar.
6 jalapeños
6 tomatillos
1 aguacate
1 ramita de cilantro
5 hojas de lechuga iceberg
1-2 tortillas bien tostadas
1-2 tazas de leche
opcional: semillas de calabaza
4 papas cocidas cortadas en cuadros
10 muslos de pollo sin piel y sin grasa
1/2 cebolla
4-5 ajos con cáscara
1 cucharada de aceite de canola
sal para sazonar
En una olla presto poner agua a hervir. Agregar los muslos de pollo, la cebolla, el ajo, unas ramitas de cilantro, y sal. Sellar la olla con la tapadera y cocinar 30-45 minutos a fuego medio. Mientras se coce el pollo perparar la salsa verde. Hervir los tomatillos y los chiles jalapeños con una pizca de sal. Una vez que estén cocidos, batir en la licuadora junto con la lechuga, el aguacate, la tortilla tostada, un puñito de cilantro, y un puñito de semillas de calabaza. Para diluir la salsa, no se usa el agua de los chiles sino la leche. Ir agregandola poco a poco hasta obtener la consistencia deseada. En un sartén hondo calentar el aceite y la salsa, cuidando que no hierva (esto corta la leche.) Sazonar con sal. Una vez que el pollo esté listo, desmenuzar y agregar a la salsa junto con las papas. Rectificar el sazón con sal si es necesario, y servir con arroz blanco y tortillas de maíz.

















