Había estado reservando estos tomates uva para una ensalada fresca y crujiente pero cuando finalmente me decidí a usarlos me di cuenta que ya no estaban tan firmes como los imaginaba. Entonces no tuve otra opción mas que hornearlos. Estaban tiernos y no tuve que hervirlos para quitarles la piel. Cuando salieron del horno pensé que estarían demasiado calientes para una ensalada entonces los dejé enfriar y los refrigeré. Al día siguiente que llegué hambrienta de la escuela, resistiendome siquiera a prender la estufa, decidí probar los tomatillos con algo. Los saqué del refrigerador pero como el aceite de oliva se cuaja a esa temperatura, la verdad no se veian muy apetecibles. Bueno, les hecho un poco de vinagre a ver que pasa –pense. En 5 minutos el aceite ya estaba líquido de nuevo y los tomates listos para convertirse en el complemento perfecto de cualquier triste y simple ensalada. O de cualquier otra cosa. Estos tomates son ideales para prepararlos al horno porque ni siquiera hay que tomarse la molestia de cortarlos. Los hechas con aceite y un montón de hierbas y en quince minutos tienes bocados fragantes y jugosos para toda la semana. A decir verdad son una delicia.
Para hornear los tomates:
15 tomates uva sin piel
2 cucharadas de aceite de olivo extra virgen
tomillo seco y albhaca seca
sal, pimienta y ajo en polvo
Para la ensalada:
1 cucharada de vinagre balsámico
1/2 taza de queso feta
1 manojo de espinacas pequeñas
Precalentar el horno a 350°F. En un refractario poner los tomates y bañarlos con el aceite de olivo. Sazonarlos con sal, ajo, especias y pimienta. Dejarlos 10-15 minutos o hasta que el jugo haya caramelizado. Reservar en un recipiente y refrigerar. Para preparar la ensalada poner las espicancas en un recipiente junto con el queso, hechar el vinagre balsámico a los tomates, y agregarlos al recipiente.




